sábado, 11 de enero de 2025

 

Soy Adán y por qué no Prometeo

Gonzalo vaca narvaja

22/03/22

 

 

Soy el primero y el último. Aquel que nació del silencio y no conoció a su madre. Habite en lo pequeño de un mundo perfecto, diminuto y frágil, y precise del alimento, también del deseo.

A ella, alguien, -quizás un eco-, la nombro Eva y mi primera reacción, la más valerosa, fue conseguirle una manzana que algunos confundieron con el fuego y por ello fui desterrado.

Soy Adán, el condenado a vivir por siempre. He visto el corazón negro de los hombres, sus más profundas pesadillas, sus entrañables miedos, también los he observado horrorizados frente a sus propios cuerpos sin vida.

Cuidé a Cleopatra en su última noche de arrepentida risa, al enloquecido Menelao, a Homero y a Hércules. Navegue por las costas de Tesalia hasta el límite preciso del misterio. Fue siervo en los algodonales del imperio y ciego en las calles de Calcuta, una monja cuidó mi tifus en Granada y un centurión hirió mi hombro bajo la arena del Coliseo. Más, aun así, herido, ultrajado y solo, caminé el mundo sin prisa, abrevando en cada uno de los parajes a donde me encontró la noche.

He repasado todos los infiernos desde las agujas de heroína en una calle de Ámsterdam, servido de consuelo a los pedófilos de la Catedral de Roma y ebrio aguanté las embestidas de un tugurio en la Rioja. Fui hombre, y fui mujer, pero nunca niño, ya que nací siendo ya crecido y solo.

El dolor es tan grande en mí, que he pernoctado cientos de años bajo las ruinas de una Palestina olvidada, gritando por ayuda, y nadie ha escuchado. Los tribunales de los hombres están diseñados para el olvido de los pobres y el cuidado de los ricos, pero aún así he levantado todas mis banderas junto a otros, aunque luego me abrazara infinitamente a la derrota.

Soy ese Adán condenado a vivir por siempre más allá de los ciclos imperfectos y caóticos del mundo.

He sido el objeto, la cosa y lo nombrado, la letra y la sangre, el país y el exilio. Sin patria, ni nave, ni continente, he dormido por años bajo la tutela de las piedras, hijas de una medusa letal y muda y despertado por el canto de un pájaro cuando el corazón late. Creo en el hombre cuando siente el pulso magnético de lo justo y la proximidad de alguna forma de belleza que lo lanza hacia lo bueno.

 

No he sido la hoz ni el martillo, tampoco la batalla, pero si los muertos. Soy la tierra que guarda las voces de los desaparecidos, mientras sus huesos se abrazan. He espiado por las noches las carrozas de los asesinos en todas las partes del mundo, escuchado sus risas y escudriñado sus pensamientos. Soy ese Adán que bate sus alas en ecos. La memoria y su sustento.

¡De qué debo redimirme si he alcanzado la manzana y también el fuego!

jueves, 17 de agosto de 2023

Encrucijada

 

Vaya encrucijada y viaje sin retorno. No hay equivocación, tampoco ignorancia. A veces se corre hacia el abismo como única meta hacia algo distinto a sabiendas del vacío y la caída. Nihilismo básico.

Sin retorno.

Como un salto de fe, en este caso hacia una muerte súbita, instantánea y definitiva. Hemos dejado de creer cuando nos han mentido sistemáticamente. Cuando han primado los egoísmos por sobre lo colectivo, la falta coraje y lo que es peor, la no creencia y convicción de una sociedad mejor, esto ha pasado y pasa con los dirigentes que están atados a su sillón de egos, a la proximidad del poder y la permanencia. Los gobiernos tibios terminan en el olvido y este gobierno (el actual) no ha podido sostener otro mensaje que no sea la ambigüedad, en este escenario han dado a luz a la encarnación más oscura de sus propios rostros y lo han acunado y mecido en su propia necedad.

Lo que prima es el cansancio, el hastío de las palabras que han ido perdiendo su peso hasta diluirse (¿licuarse?) en la vida cotidiana. La locura se ha delineado en el horizonte, ha tomado su carnadura en la sociedad y en la gente, se ha conformado en rostro y en nombre sin que los dirigentes políticos, sociales y sindicales lo perciban y aún hoy lo reflexionen, porque siempre “la culpa es del otro”.

No hay camisa de fuerza que contenga un mundo violento plagado de pequeños fascistas a los que poco le importa el otro.

Calculo que se tratará de pensar el mundo desde otra lógica, desde otro tiempo con otros cuerpos con la solidaridad en la piel y el abrazo ante lo que podría venir.

 

 

G.V.N

martes, 14 de marzo de 2023

para compaginar


 Los procesos de producción si bien son mecánicos, en este caso a través de una máquina offset, que combina tinta y solución líquida, también pueden ser digitales sobre todo en tirajes cortos - como se llaman hoy-. A mi criterio el offset tiene esa desprolijidad que a veces se parece más a nuestra naturaleza humana. Luego de esto, el libro ya compaginado se dobla en cuadernillos, se vuelve a compaginar se cose y se pega a la tapa para ser refilados en guillotina. La tapa antes, tuvo que ser marcada en seco para que la cartulina ilustración no se rompa.

maquina andando

miércoles, 18 de enero de 2023

Sapos

 

He purgado con acierto los golpes recibidos

los he sacado uno a uno sobre la superficie

para que se vean tal y como son sin otra máscara que su cuerpo desnudo y frio

su mueca de alquitrán y su acidez.

Yo, que nací tan ignorante del mundo como un niño

y decidí –por así decirlo- continuar siéndolo

como él su curso de estupidez redonda

he de raspar mis uñas contra los muros

para sacarles el quejido de los días festivos

los grafitis de vapores etílicos

los edulcorados poemas de lavarropas.

No hay unos ni otros

ni otra manera de pensar que no sea con asco

con la revulsiva baba que dejan los sapos en el agua estancada y tibia.

Aquí estamos permanecidos

aparentemente normalizados

siguiendo como parásitos del río

a un fantasma que se dice tiburón de aguas calientes.

Ni unos ni otros: todos.

Golpeados

heridos

condenados

apaciguados

dormidos y temerosos.

Todos

sin otra norma que el silencio

u otro certificado que la pena

condenados a repetirnos.

viernes, 1 de julio de 2022

Soy Adán y por qué no Prometeo

 

Soy Adán y por qué no Prometeo


22/03/22

 

 

Soy el primero y el último. Aquel que nació del silencio y no conoció a su madre. Habite en lo pequeño de un mundo perfecto, diminuto y frágil, y precise del alimento, también del deseo.

A ella, alguien, -quizás un eco-, la nombro Eva y mi primera reacción, la más valerosa, fue conseguirle una manzana que algunos confundieron con el fuego y por ello fui desterrado.

Soy Adán, el condenado a vivir por siempre. He visto el corazón negro de los hombres, sus más profundas pesadillas, sus entrañables miedos, también los he observado horrorizados frente a sus propios cuerpos sin vida.

Cuidé a Cleopatra en su última noche de arrepentida risa, al enloquecido Menelao, a Homero y a Hércules. Navegue por las costas de Tesalia hasta el límite preciso del misterio. Fue siervo en los algodonales del imperio y ciego en las calles de Calcuta, una monja cuidó mi tifus en Granada y un centurión hirió mi hombro bajo la arena del Coliseo. Más, aun así, herido, ultrajado y solo, caminé el mundo sin prisa, abrevando en cada uno de los parajes a donde me encontró la noche.

He repasado todos los infiernos desde las agujas de heroína en una calle de Ámsterdam, servido de consuelo a los pedófilos de la Catedral de Roma y ebrio aguanté las embestidas de un tugurio en la Rioja. Fui hombre, y fui mujer, pero nunca niño, ya que nací siendo ya crecido y solo.

El dolor es tan grande en mí, que he pernoctado cientos de años bajo las ruinas de una Palestina olvidada, gritando por ayuda, y nadie ha escuchado. Los tribunales de los hombres están diseñados para el olvido de los pobres y el cuidado de los ricos, pero aún así he levantado todas mis banderas junto a otros, aunque luego me abrazara infinitamente a la derrota.

Soy ese Adán condenado a vivir por siempre más allá de los ciclos imperfectos y caóticos del mundo.

He sido el objeto, la cosa y lo nombrado, la letra y la sangre, el país y el exilio. Sin patria, ni nave, ni continente, he dormido por años bajo la tutela de las piedras, hijas de una medusa letal y muda y despertado por el canto de un pájaro cuando el corazón late. Creo en el hombre cuando siente el pulso magnético de lo justo y la proximidad de alguna forma de belleza que lo lanza hacia lo bueno.

 

No he sido la hoz ni el martillo, tampoco la batalla, pero si los muertos. Soy la tierra que guarda las voces de los desaparecidos, mientras sus huesos se abrazan. He espiado por las noches las carrozas de los asesinos en todas las partes del mundo, escuchado sus risas y escudriñado sus pensamientos. Soy ese Adán que bate sus alas en ecos. La memoria y su sustento.

¡De qué debo redimirme si he alcanzado la manzana y también el fuego!



Gonzalo Vaca Narvaja

sábado, 3 de julio de 2021

¿por qué siento que algo de mí se va con ellos?

 

¿por qué siento que algo de mí se va con ellos?

 

 

son abrumadoras las noticias sobre la muerte/abrumadoras

una polvareda de nombres trae la noche

escucho los golpes/el quejido de los troncos/las heridas de la sangre/el amplio vacío de la galería/las hojas secas de los macetones ya sin flores/el olvido de dios/los labios quietos/el gesto perdido sobre un horizonte sin respuestas

se escapa la fuerza/la escasa fortaleza en que se vive/escribo como un modo de llorar lo perdido/sin certezas/sin respuestas/es demasiado el peso del mundo que se habita /las voces que faltan/los pensamientos huérfanos/

 

¿por qué siento que algo de ellos se queda con nosotros?

quizás por qué siempre fue así

los espacios individuales se diluyen en lo colectivo/una sola voz se abre al horizonte en otras voces/próximas/cercanas/amigas

toda lectura se continúa en otra/se adhiere a otro/se completa

el sol es solo una estrella/es el centro de una vastedad que le da sentido y sustento

 

¿por qué siento que algo de ellos se queda con nosotros?

se va en el poema/se queda

una conjunción de encuentros entre páginas/voces distintas

una manera de habitar aquello que se escapa y también perdura/trasciende en silencios

lecturas/páginas/voces

las palabras se tejen/nos habitan

nos demandan a continuar juntos en el otro/con la memoria de otro/con la convicción de lo justo/con la firmeza de lo necesario/con la alegría

 

siento que algo de ellos se queda con nosotros y no hay puntos finales para esto


Gonzalo Vaca Narvaja

lunes, 31 de mayo de 2021

Pájaro

 


Hay un pájaro de pico rojo que viene a beber agua/es gordito, saltarín/da dos sorbos ligeros/eleva su pico/me mira y lo imito/me mira/y cuando lo hago estoy en el aire/

lunes, 5 de abril de 2021

Los otros

 


  

ven el río

sin el agua

la leña

sin el árbol

la cara

sin el gesto

el gesto sin los ojos

 

habitan la noche

en una línea

fina y somnolienta

 

escuchan la puerta que se cierra

con el péndulo de las horas más tristes

 

entre las cenizas que deja el hielo

lavan sus culpas

 

Para escribir hay que tener disciplina dice Carlos Fuentes

levantar en peso los libros

como escribaculturista

sacar músculo y exhibirse

donde creación y tradición se juntan, continúa Fuentes

 

A veces la lengua debería limitarse a la sangre


Gonzalo Vaca Narvaja 2021/ Los largos días de Octubre